viernes, 23 de mayo de 2014

Mi sociedad

Hay una sala llena de gente,
Todos idénticos entre sí, muñecos sin vida.
Lo que acontece todos lo miran
Pero nadie lo ve.
Llevan puesto sonrisas de repuesto,
Llevan champán del caro y vestidos.
Escuchan música,
Nadie la siente.
Hay un piano de cola decorativo,
Una niña de porcelana lo quiere.
El ruido del silencio ensordecedor,
Que choca con el repiqueteo de la rama,
Intentando entrar por la ventana.
Y el cielo que es el único que observa
A la luna.
Y la luna que observa el baile de las doce
Intentos de personas aullando;
Algunos bailan de puntillas,
Intentando besar a desconocidas.
Otros son pasos, son caricias.
Todos son perfectos, sin vida
Nadie se interesa por nadie
Son la envidia.
Se acaba la bebida, todos se giran;
Hay un sofá al lado del whisky.
Hay una chica,
Maldita la chica que en el escenario
Se interpone.
Algo choca, es rara, no es igual al resto
No lleva gasa cara ni vaso con mentiras,
Sólo un cuaderno apuntando
Las miradas,
Las personas desconocidas,
El momento perfecto y sin vida.
Que escribe y deja éste último verso

Con repugnancia y misantropía.  

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